jueves, agosto 30, 2007

5to Encuentro Internacional de Arte Urbano al zur-ich 2007

El colectivo de arte contemporáneo Tranvía Cero invita a los habitantes de Quito a la persentación y cierre de los proyectos del 5to. Encuentro Internacional de Arte Urbano al zur-ich, del 1ro. al 25 de septiembre del 2007.Los resultados finales serán presentados por los artistas y moradores de diez barrios seleccionados al sur de Quito. Los artistas y la comunidad han trabajado en los diferentes sectores por casi tres meses construyendo obras con énfasis en las artes visuales donde la participación de los habitantes determina el resultado de los proyectos.
arteurbanosur.blogspot.com
El 5to Encuentro Internacional de Arte Urbano al zur-ich 2007 cumple cinco años. Para este primer lustro el evento propone no sólo involucrarse con la comunidad en su forma o concepto más intrínseco, sino también con los habitantes y los procesos lógicos de acercamiento. Así, una constante en los proyectos para este año serán los talleres didácticos generados en las casas barriales para todas las personas interesadas en dichas propuestas. Habrá talleres de stencyls (plantillas para grafiti), de pintura pública con historia avanzada para dar forma a un animal gigante, de costura y danza, de video, dibujo, comic, entre otros.
La relación es directa, uno a uno y el resultado será compartido. al zur-ich juega con estos imaginarios y le apuesta (a ojo cerrado) al cooperativismo y a los procesos comunitarios creativos.
Este año participan seis proyectos de artistas nacionales. Tranvía Cero desde la intervención con el paseo de la fama. Guido Gómez desde la pintura pública recupera y pone en tela de juicio la historia de su barrio. El colectivo de grafiteros Dementzía recorre en busca de personajes. Ana Fernández desde sus planteamientos colaborativos del arte intercambia, conjuga y regala gestos y objetos construidos desde lo comunitario. Videos que registran los recorridos y las rutinas del transeunte en los buses urbanos de Schlenker recorrerán una arteria principal de la ciudad. Rosero desde las prácticas deportivas vernáculas propone varios ensayos visuales y Meneses revela la identidad de los autos con frases que reflejan un doble sentido y a través de estas evidencias a sus amos. Habrá una propuesta irruptiva de Argentina de Guillermo Pérez e intervenciones en la urbe con el Colectivo Grifos de Chile. Una reinterpretación de la ciudad a través de residuos de imágenes que la misma ciudad proporcione, con estos materiales visuales el colombiano Luis Hernández creará pasquines, fotogramas y publicaciones. Paralelamente se realizará una conferencia de Helena Producciones organizadores del Festival de Performances de Cali y para finalizar el tan esperado Premio del Público que se instaura desde este año y que copará las casas barriales de los barrios del sur.
Tranvía Cero

martes, julio 31, 2007

Editorial

Vivimos un tiempo extraño. Al menos desde el punto de vista intelectual, para mi lo es. Un tiempo en el cual el pensamiento y su necesaria compañera, la reflexión parecen relegados a un segundo termino por las urgencias de la comunicación, por el obligado carácter utilitario y efímero de la misma. Y lo que más me asombra es la tranquilidad con que la mayoría de los escritores cae en esa red, que es una trampa mortal. Tener tiempo para volver atrás, para repasar con serenidad lo dicho o pensado, no parece inquietar a la mayoría de quienes hoy se dedican al ejercicio de la inteligencia o de la creación. Ello, naturalmente, debilita el pensamiento, y hace vulnerables los lenguajes. A la vista esta, si tenemos en cuenta el desprestigio de las ideas y la tenaz invasión de una cultura que se dice, con orgullo suicida, global. Pero también, y sobre todo, cierra las puertas a la memoria; clausura el pasado histórico o lo confina a sus más estrechos límites. Solo le sacude el polvo, de efemérides en efemérides, para aprovechar su rentabilidad política en celebraciones, homenajes, recordatorios....

No deja de ser paradójico que, a situaciones históricas muy similares, se responda, desde la creación artística o literaria, de forma tan dispar. El creador que, cien anos atrás, instaura la modernidad, se divorcia voluntariamente del principio productivo que la civilización industrial burguesa monopolizo en nombre del progreso y del bienestar material entendidos como dadores de felicidad. Artistas y escritores, al margen. Pero es falsa la idea de una torre de marfil, como ya se sabe; falso, su presunto aristocratisismo. Su distancia, una forma de no transigir con una estética que quería identificarse con la producción, y en la que no actuaba - de forma prioritaria- el imperativo de Belleza y Verdad. Su integración en la comunidad social solo era posible negociando las condiciones, doblegándose a producir obras que no violentaran demasiado la sacrosanta seguridad de los significados, la total integridad de los referentes; ello es, traicionando el principio moral que debe mover cualquier aventura creadora, haciendo dejación - en fin- de su personalidad individual. Es Baudelaire, por los laberintos urbanos de un Paris nocturno y despreciado; es Darío , arrastrado por la vorágine de la bohemia y atado a "las tristes nostalgias de mi alma, ebria de flores"; es Rimbaud, en su renuncia definitiva, incluso a si mismo: una marginalidad extrema...Pero no fueron actitudes; no fueron poses teatrales; fueron acciones sobre la existencia (es decir, opciones morales) que por ello repercutieron como repercutieron en las formas con que habrían de ser expresadas (ello es, opciones estéticas). Y así condujeron sus voces hasta esas últimas estribaciones donde hallaron las más deslumbrantes revelaciones. Su perplejidad, umbral para quienes, con el mismo doloroso entusiasmo, dieron el paso siguiente y, con el, cumplida cuenta de tal herencia.

Trascripción de un texto de "El discurso del cinismo" de Jorge Rodríguez Padron del que compartimos todos sus conceptos.

domingo, julio 01, 2007

Editorial

Uno de los “pecados” más grandes que pueden cometerse hoy día entre adultos es el de la inocencia. Tal es así que cuanto más inocente se manifiesta una persona en este mundo inundado de información, más culpable es. Lo mismo pasa con el apoliticismo, que señala de manera inequívoca una clara posición política.Y una de las inocencias generalizadas es pedir objetividad a los medios de comunicación y exigir su democratización, extremo en el que caen infinidad de personas de credos políticos variados.Los medios de comunicación nacieron para difundir las ideas de quienes los publicaban, no las de sus vecinos. Por eso pertenecieron en un principio a la Iglesia, al Ejército, a los Partidos Políticos. Cada uno de ellos difundía en sus periódicos su visión sobre la realidad. Y no estaban democratizados -si se entiende por democratizar dar la misma oportunidad a todos-, no escribía en ellos cualquiera, sino quien estuviera de acuerdo con su línea editorial.Hoy la situación, lejos de mejorar, ha empeorado. Si antes tenían su periódico las diferentes corrientes del pensamiento, en el momento actual la prensa oral, escrita y televisada está en manos de grupos económicos o de individuos ricos. Y tanto esos grupos como esos individuos están aliados con otros grupos y otros individuos alrededor del mundo. Como bien dicen, el dinero no tiene patria, pero el 90% de las agencias que los nutren de información son norteamericanas, dato revelador donde los haya.Es cierto que cada tanto aparece en el panorama de la comunicación una voz discordante, pero no deja de ser la excepción que confirma la regla. La mayoría de las opiniones pertenecen a personas que tienen una visión cercana al poder económico y al poder político correspondiente. De esa forma el mundo se nos da dividido entre buenos y malos, y aunque los buenos tengan el poder y para conservarlo maten, hagan guerras, tengan cárceles secretas y torturen, siempre serán buenos, mientras los malos, hagan lo que hagan, siempre están demostrando su maldad intrínseca. Otra gran inocentada que aceptan los consumidores sin chistar, es la noción de alternancia sobre la que trabajan los políticos tradicionales. Todo el secreto de la democracia está en alternar, en cambiar cada tanto de gobierno. Si un partido lo hace mal, el ciudadano tiene la posibilidad de castigarlo y cambiar. Una idea muy bonita. Lástima que la alternancia sólo sirva cuando los partidos que se disputan el gobierno tienen la misma matriz económica. ¿Porque se imaginan lo que puede llegar a pasar si en una elección triunfan los comunistas y disuelven la propiedad privada, y en la siguiente los anarquistas y liquidan el Estado, y en la otra los conservadores y privatizan la sociedad, y luego los liberales y nos llevan al tiempo de Adam Smith? El caos total.Además, tenemos ejemplos históricos de la famosa alternancia. Durante los primeros veinte años del siglo XX se alternaron en España los partidos “dinásticos”, liberales y conservadores. No había problema porque eran lo mismo con otros nombres. Hasta que un día ganó la República y asomó el posible cambio de sociedad. Ahí se acabó la alternancia y llegó el golpe de estado, que contó con el apoyo de liberales y conservadores, los defensores de la famosa alternancia.Decía León Felipe en su poema: Yo no sé muchas cosas es verdad./ Pero me han dormido con todos los cuentos…/ Y sé todos los cuentos.Los cuentos son muy bonitos, pero la inocencia consiste en dormirse con el cuento.
http://www.dataexpertise.com.ar/malabia/sitio/index.php

sábado, junio 23, 2007

Merde d´artiste

Estamos en 1961 en Italia. Tres amigos artistas –Bonalumi, Manzoni y Castellani- tratan de vender su obra en una exposición en Milán. Harto de las negativas, Piero Manzoni exclama: “Estos imbéciles burgueses sólo compran mierda”. Cuando la rabia cede empieza a pensar seriamente en la frase. ¿Se trataba solamente de un desahogo personal o es una gran verdad?
Unos meses después el artista convoca a varios coleccionistas en su estudio y les muestra su última creación: una lata de conservas conteniendo 30 gramos de sus heces rodeada por una etiqueta con el nombre de "Merde d'Artiste".
La intención de Manzoni era criticar irónicamente a un mercado de arte dispuesto a comprar cualquier cosa y a cualquier precio. Lo que quizá ni él mismo podía imaginar en sus más salvajes fantasías, era que las noventa latas que había preparado con sus excrementos dentro quedarían en la historia del arte como su obra más exitosa, entrarían a formar parte de la colección de la Tate Gallery londinense y una de ellas sería subastada en Sotheby´s por 124 mil euros.

Embalado en la facilidad de tomarle el pelo a la sociedad del arte y la cultura, Manzoni vendió “aliento de artista” dentro de globos y la línea del horizonte. Por desgracia, un infarto se lo llevó en 1963, cuando apenas tenía treinta años, privándonos de comprobar hasta dónde podía llegar con sus ventas inverosímiles y cuál es la profundidad de la estupidez del llamado mundo artístico, que curiosamente mira a los demás –especialmente si pertenecen a clases sociales inferiores- por encima del hombro.
Y una última cuestión: Bonalumi, compañero de fatigas de Manzoni, asegura que las latas no contienen heces sino yeso.

miércoles, junio 06, 2007

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TÁCTICAS GASTRONÓMICAS

Los meseros están muy atareados y no les queda tiempo para comer. Se han puesto de acuerdo para que, cuando uno de ellos pasa por el corredor con las manos ocupadas de charolas con alimentos, otro lo espera con las manos libres y un trozo de carne, pan, fruta o un poco de agua. Así, de manera sincronizada, el primero abre la boca y el segundo introduce la ración previamente preparada. Luego intercambian turno.



HOYO NEGRO

Sentada en su silla, aquella mujer cumplía la diaria jornada de trabajo, cuidando con esmero y paciencia que nadie cayera en el tremendo agujero que se abría al lado. Siempre que alguien se acercaba por allí, cortésmente impedía que ocurriera una tragedia. Y así lo hizo durante muchos, muchos años. Cuando envejeció, la razón de su oficio comenzó a perderse entre los sinuosos laberintos de la desmemoria. Un día, sin que nadie lo advirtiera, se precipitó con todo y silla a la gran oquedad.


ABELARDO HERNANDEZ MILLAN.

domingo, mayo 20, 2007

Editorial

El tema de los derechos de autor se ha convertido en fundamental durante los últimos años. Cualquier película de vídeo que alquilemos o compremos viene con una advertencia preliminar sobre las consecuencias legales que podría tener el copiarla y distribuirla. Y no hay día que pase sin que un artista exponga su posición personal sobre la llamada “piratería”. La profesora Álvarez Navarrete nos aclara en su artículo Propiedad intelectual: Right or Left? las razones de tanta histeria. Se pregunta, por ejemplo, si el sistema actual de derecho de autor protege la creación y estimula la creatividad. Y contesta: “Sin dudas, no. Beneficia en esencia y fundamentalmente a la creación que responde a las exigencias del mercado, la de los estereotipos, ajena a los referentes culturales de trascendencia. Este sistema tiende a arruinar el dominio público y hace depender el acceso a las obras creativas y del conocimiento a la capacidad de pago del individuo. En resumen, beneficia a intermediarios e inversionistas. Los autores son víctimas de este sistema desequilibrado que dice protegerlos y trata de utilizarlos para perpetuarse”.
Pero su artículo no se limita a los aspectos negativos, susceptibles de ser denunciados; al final abre una ventana a la esperanza: “Se están gestando transformaciones importantes, brechas que se abren y que se plantean como objetivos enfrentar el poder de los grandes monopolios internacionales que controlan los medios de comunicación y quieren controlar la información y el conocimiento. Estas experiencias podrían convertirse en el paradigma de un nuevo modelo de producción y distribución culturales”.
Otro tema que ha cobrado importancia en los medios de comunicación de masas europeos es el de los biocombustibles. No deja de ser curioso que el súbito interés por esa energía en Europa -donde ya se utiliza desde hace años- la haya despertado el interés por ella del presidente de los Estados Unidos, que la ha pasado a considerar como casi fundamental para el futuro (el desarrollo de esa energía fue el factor fundamental de su gira latinoamericana de hace pocos meses).
El profesor Miguel Altieri, de la Universidad de Berkeley, California, nos sitúa claramente –en una entrevista que publicamos en este número- la cuestión de los biocombustibles: como en el caso de los derechos de autor, se trata de un gran negocio. Y nos alerta de los peligros: “Los biocombustibles son una tragedia ecológica y social. Con su producción se creará un problema muy grande de soberanía alimentaria, ya que hay miles de hectáreas de soja, caña de azúcar y palma africana que se van a expandir, lo que va a provocar una deforestación masiva muy importante. Eso ya está pasando en Colombia y Brasil. Además va a aumentar la escala de monocultivos mecanizados, con altas dosis de fertilizantes, y en especial Atrazina, un herbicida muy nocivo. Digamos que los problemas de la agricultura industrial se potenciarán de una forma tremenda”.
Pese a su posición, el profesor tampoco cae en el desánimo, aunque recomienda: “Pero los países del tercer mundo (donde se plantará para obtener biocombustibles) tendrían que tener la dignidad de meterse en el negocio privilegiando la soberanía alimentaria: destinar sólo la tierra que sobre a biocombustibles”.
Los derechos de autor, como el biocombustible, son quizá necesarios para el normal desarrollo de la sociedad. Hay que buscar soluciones al calentamiento del planeta y a la escasez de petróleo (que se acaba en 40 años), así como proteger la creación. Pero una cosa es solucionar problemas y otra hacer negocio.
Sería interesante que las tierras utilizadas para plantar con el fin de obtener biocombustible fueran sólo las sobrantes y que esas plantaciones se hicieran de manera adecuada, sin afectar el ecosistema ni la soberanía alimentaria. Sería también importante que cualquier medida que se tomara en cuanto a los derechos de autor fuera en el sentido de estimular la creatividad y proteger la creación.
Pero mucho nos tememos que no sea así. En una sociedad dominada por el dinero y la codicia prima siempre el interés económico y la libertad de hacer negocio sobre las necesidades reales de los seres humanos y el planeta que habitamos.

http://www.revistamalabia.com.ar/web_06/web_33/index.htm